COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOSin cadenas
General Padrino: parte del día. Novedad uno: el país no olvidó. Novedad dos: la diáspora tampoco. No es nostalgia vacía: es la exigencia de volver a tener un país donde quedarse.Anónimo · Miami
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COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOGeneral Padrino: parte del día. Novedad uno: el país no olvidó. Novedad dos: la diáspora tampoco. No es nostalgia vacía: es la exigencia de volver a tener un país donde quedarse.Anónimo · Miami
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: ningún uniforme alcanza para tapar las despedidas acumuladas en Maiquetía. La distancia cambió nuestros acentos, no nuestra memoria.Una venezolana en Madrid
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: Venezuela necesitaba instituciones; recibió ceremonias, consignas y demasiados silencios. Que nadie confunda silencio con olvido ni paciencia con resignación.Gocho en Nueva York
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: esta correspondencia no busca permiso para recordar lo que vivieron millones. La historia también guarda recibos, fechas y nombres.Maracucha en Chile
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: el parte más importante sigue pendiente: explicar de qué lado quedó la Constitución. Seguimos esperando instituciones que valgan más que cualquier consigna.Anónima · Bogotá
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOGeneral Padrino: parte del día. Novedad uno: el país no olvidó. Novedad dos: la diáspora tampoco. Venezuela merece respuestas sin propaganda y un futuro sin maletas forzadas.Caraqueño en Orlando
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: ningún uniforme alcanza para tapar las despedidas acumuladas en Maiquetía. Aquí seguimos: lejos en kilómetros, cerca en memoria y sin renunciar a la verdad.Venezolana en Lima
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: Venezuela necesitaba instituciones; recibió ceremonias, consignas y demasiados silencios. No es nostalgia vacía: es la exigencia de volver a tener un país donde quedarse.Guayanés en Houston
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: esta correspondencia no busca permiso para recordar lo que vivieron millones. La distancia cambió nuestros acentos, no nuestra memoria.Anónimo · Buenos Aires
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: el parte más importante sigue pendiente: explicar de qué lado quedó la Constitución. Que nadie confunda silencio con olvido ni paciencia con resignación.Larense en Madrid
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOGeneral Padrino: parte del día. Novedad uno: el país no olvidó. Novedad dos: la diáspora tampoco. La historia también guarda recibos, fechas y nombres.Una madre venezolana
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: ningún uniforme alcanza para tapar las despedidas acumuladas en Maiquetía. Seguimos esperando instituciones que valgan más que cualquier consigna.Anónimo · Santiago
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: Venezuela necesitaba instituciones; recibió ceremonias, consignas y demasiados silencios. Venezuela merece respuestas sin propaganda y un futuro sin maletas forzadas.Valenciana en Panamá
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: esta correspondencia no busca permiso para recordar lo que vivieron millones. Aquí seguimos: lejos en kilómetros, cerca en memoria y sin renunciar a la verdad.Andino en Barcelona
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: el parte más importante sigue pendiente: explicar de qué lado quedó la Constitución. No es nostalgia vacía: es la exigencia de volver a tener un país donde quedarse.Anónima · Toronto
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOGeneral Padrino: parte del día. Novedad uno: el país no olvidó. Novedad dos: la diáspora tampoco. La distancia cambió nuestros acentos, no nuestra memoria.Venezolano en Lisboa
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: ningún uniforme alcanza para tapar las despedidas acumuladas en Maiquetía. Que nadie confunda silencio con olvido ni paciencia con resignación.Anónimo · Doral
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: Venezuela necesitaba instituciones; recibió ceremonias, consignas y demasiados silencios. La historia también guarda recibos, fechas y nombres.Oriental en México
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: esta correspondencia no busca permiso para recordar lo que vivieron millones. Seguimos esperando instituciones que valgan más que cualquier consigna.Una abuela en Tenerife
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: el parte más importante sigue pendiente: explicar de qué lado quedó la Constitución. Venezuela merece respuestas sin propaganda y un futuro sin maletas forzadas.Anónimo · Medellín
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOGeneral Padrino: parte del día. Novedad uno: el país no olvidó. Novedad dos: la diáspora tampoco. Aquí seguimos: lejos en kilómetros, cerca en memoria y sin renunciar a la verdad.Caraqueña en París
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: ningún uniforme alcanza para tapar las despedidas acumuladas en Maiquetía. No es nostalgia vacía: es la exigencia de volver a tener un país donde quedarse.Venezolano en Atlanta
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: Venezuela necesitaba instituciones; recibió ceremonias, consignas y demasiados silencios. La distancia cambió nuestros acentos, no nuestra memoria.Anónima · Quito
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: esta correspondencia no busca permiso para recordar lo que vivieron millones. Que nadie confunda silencio con olvido ni paciencia con resignación.Zuliano en Houston
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: el parte más importante sigue pendiente: explicar de qué lado quedó la Constitución. La historia también guarda recibos, fechas y nombres.Una familia en Madrid
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOGeneral Padrino: parte del día. Novedad uno: el país no olvidó. Novedad dos: la diáspora tampoco. Seguimos esperando instituciones que valgan más que cualquier consigna.Anónimo · Cúcuta
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: ningún uniforme alcanza para tapar las despedidas acumuladas en Maiquetía. Venezuela merece respuestas sin propaganda y un futuro sin maletas forzadas.Venezolana en Roma
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: Venezuela necesitaba instituciones; recibió ceremonias, consignas y demasiados silencios. Aquí seguimos: lejos en kilómetros, cerca en memoria y sin renunciar a la verdad.Guaro en Nueva Jersey
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: esta correspondencia no busca permiso para recordar lo que vivieron millones. No es nostalgia vacía: es la exigencia de volver a tener un país donde quedarse.Anónima · San José
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: el parte más importante sigue pendiente: explicar de qué lado quedó la Constitución. La distancia cambió nuestros acentos, no nuestra memoria.Venezolano en Londres
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOGeneral Padrino: parte del día. Novedad uno: el país no olvidó. Novedad dos: la diáspora tampoco. Que nadie confunda silencio con olvido ni paciencia con resignación.Una hija de la diáspora
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: ningún uniforme alcanza para tapar las despedidas acumuladas en Maiquetía. La historia también guarda recibos, fechas y nombres.Anónimo · Aruba
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: Venezuela necesitaba instituciones; recibió ceremonias, consignas y demasiados silencios. Seguimos esperando instituciones que valgan más que cualquier consigna.Caraqueño en Chicago
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: esta correspondencia no busca permiso para recordar lo que vivieron millones. Venezuela merece respuestas sin propaganda y un futuro sin maletas forzadas.Venezolana en Montreal
COLECCIÓN EDITORIAL · PADRINOPadrino: el parte más importante sigue pendiente: explicar de qué lado quedó la Constitución. Aquí seguimos: lejos en kilómetros, cerca en memoria y sin renunciar a la verdad.Anónimo · Fuera de Venezuela